martes, 7 de junio de 2011

Panda Bear - Tomboy (2011)

Si hay algún registro que se debe pagar como una garantía de audio de calidad, Tomboy por Panda Bear, de Animal Collective es el más indicado. Hermoso disco, lleno de sutilezas que podrían perderse en una apática transferencia digital. Sin esas sutilezas, Tomboy, el álbum más enrarecido en los últimos tiempos, estaría muy cerca de dejar de existir.

Esto es una vergüenza, después de seguir el caleidoscópico Person Pitch, que dicho álbum no fue tan bien calculado, pero allí, Panda Bear (Noah Lennox) no hizo compromisos, el ánimo tuvo dimensión y color, pero cambió todo por un capricho, por un Tomboy. Lennox aclaró como una opción viable y distinta, con mucha identidad artística, y no sólo se vende como un comerciante de los excedentes creativos, sino como proyectos que se espera que sean.

Tomboy, sin embargo, no es tan gratificante como se esperaba, pero hay que esperar de todos modos, esa visibilidad en la gran expectativa por el liderato titular único que se describe como "la ruptura del mantenimiento de un estado de ánimo", es decir, la no monotonía; lo cual no quiere decir que mantener el estado de ánimo es aburrido por defecto. Las 11 piezas son el estado de ánimo de Tomboy, sin embargo, y aparentemente de manera deliberada.

La placa se inicia como una fanfarria de hojalata directamente de una canción metal escandinava, que se une casi inmediatamente por uno de los vibrantes sintetizadores, que se suelen reservarse cual caja de sonidos en las decoraciones de Halloween. Todo esto es una tomadura de pelo grande, Los ánimos con remilgos, los altibajos, y las caídas al vacío en cada track.

Ahora, la incertidumbre con los ojos abiertos en Person Pitch estará nuevamente rondando, Panda Bear en realidad no parece que "sabía que tenía un buen momento para cada disco" pero en Person Pitch, sus inseguridades juegan deliberadamente en la panorámica tela de sus sueños. En Tomboy, sin embargo, cerca de la mitad del disco es para espabilarte, estar despierto en la cuerda floja, capturado entre la vaguedad del sueño y la actitud defensiva de la vida en vigilia. Noah dijo en una entrevista dada a un blog alternativo: “Este tipo de ambivalencia obstinada hace para la gente aburrida y frustrante se aleje de parámetros musicales y conciba en abrir más los oídos ante el vacío inmerso en la “escena musical”.