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miércoles, 18 de marzo de 2009

Röyksopp - Junior [2009]

Hoy me levanté y me dije: Hay que iluminar el día, pincharé algo que alegre la mañana y que brille más que el sol soberano que no quiere irse; Y sí, no existe mejor banda que Röyksopp como para embellecer cualquier situación decadente matutina. Después de hurgar entre mis últimas descargas, me había constatado que aún no le había dado vuelta completa a uno de los discos más esperados del año. Aunque su nuevo disco saldrá a la venta recién este 23 de marzo, “Junior” ya ha estado colgado en la red desde hace un par de semanas atrás. Desde Noruega, el dúo más innovador de la escena electrónica, conformado por Torbjørn Brundtland y Svein Berge, tras cuatro largos años de aletargada ausencia, han vuelto recargados, manteniendo siempre ese matiz pop chill-out imprescindible con que hacen honor a su música. Luego de sus dos categóricos éxitos con “Melody A.m.” (2001) y “The Understading” (2005), ha nacido un álbum mucho más ambicioso, optimista y con un sinfín de sonidos que juegan y procrean una hermosa y renovada producción. Como bien lo han dicho anticipadamente, “Junior” es un trabajo exhausto, muy bien pensado y con el que quieren escalar más allá de la cima, hasta llegar a espacios insospechados. El álbum empieza con la reflexiva y bienaventurada “Happy Up Here”, una lúdica y divertida expresión para las pistas de baile, como para saltar entre luces de colores y globos que caen del cielo; quizá, sea ésta la continuación o segunda parte del primer clásico “Eple” (Melody A.m.) por los chispazos electrónicos sutiles que suenan constantemente y que se enganchan a tu cabeza. “The Girl and the Robot” beats clásicos y en loop, adecuada para cualquier dancefloor; con la colaboración muy oportuna de la superestrella sueca Robyn que ayuda a agilizar la sintonía. “Miss It So Much”, atmósferas pop, entre reminiscencias synth-pop y lo electrónico crean una fusión fascinante, esta vez con la dulce voz de Lykke Li. “This Must Be It” con un evidente pop nórdico, nos recuerda esa esencia clásica del dúo por catalogarse con un sonido ecléctico y vanguardista; y en esta oportunidad, con la voz inquietante de Karin Dreijer Andersson, integrante principal de The Knife (y ahora con su individual Fever Ray), pertinente e indiscutible participación. No ha quedado duda que, Junior se ha convertido en un fragmento juvenil para el dúo, en un producto con una energía inquietante, totalmente imberbe y con ánimos de nunca detenerse en el camino.

Dato Clave

Según un artículo publicado por la revista Music Remedy, Röyksopp mencionó que el concepto de “Junior” se hará más claro, cuando salga el siguiente álbum “Senior”; de lo mencionado, aún está en duda, si algo tiene que ver con el -otro- dúo pop danés “Junior Senior”.

Si quiere ver una hilarante entrevista:


lunes, 2 de marzo de 2009

Fever Ray - Fever Ray [2008]


Una de las manías que tenía cuando era niño, era la de grabar en una cassette mi voz, la de mis hermanos o los ruidos de la casa o de la calle, y volverlos a escuchar; sin embargo, lo que quería era modificar la voz y crear otra nueva, y repetir y repetir para volver a escuchar. Muchos años después, logro hallar a Fever Ray, que quizá sea la máxima expresión en rediseñar y reelaborar las voces que entran por su micrófono y que salen por nuestros audífonos. Desde Suecia llegó Fever Ray, el proyecto en solitario de Kari Dreijer Andersson, vocalista del grupo The Knife, quienes tras una extensa gira mundial (de la que nunca llegaron a Perú L) y su evidente y rotundo existo de “Silent Shout”, decidieron hacer un alto para tomarse un receso. Y fue ésta la oportunidad para que Kari pueda engendrar su primer trabajo como solista, tan o más oscuro que The Knife. Desde el primer hasta el último track, se puede sentir una energía voraz, lúgubre que te va casi carcomiendo de a pocos. Sonidos minimal y básicos es lo que prima durante este nuevo viaje que emprende Kari, una combinación increíble entre las bases electrónicas y digitales con instrumentos tradicionales como guitarras solas o congas africanas que moldean una estructura dramática incontenible. El primer single lanzando es “If I Had a Heart”, desde ya se siente esa pulcritud atinada en las letras, muy precisa y corta, como a Kari le encanta crear. “When I Grow Up” ese grito melódico, desbordante y -sobretodo- desconfigurado con el tono de voz de Kari, todo un clásico en The Knife y un ahora éxito en Fever Ray. “Triangle Walks” indomable como luminosa entrega; O también “Concrete Walks” la que, a mi opinión, es la mejor canción del disco, con tan sólo dos simples sonidos que se pierden en el incierto y que te llevan a situaciones insospechadas y la voz deforme de tipo hombre-mujer, ambigua e indescifrable, simplemente fascinante (hasta casi excitante). “I’m Not Done” que según fue la última canción que escribió Kari, transmite esa idea literal del título, esa inconclusa elaboración, o esa gesticulación deficiente que evocan las letras y que, aunque el resto de canciones transmitan tristeza y depresión, ésta es mucho más intensa y llena de vida. Sin duda, la grandeza de Fever Ray va creciendo poco a poco, los proyectos que llevan a cabo Kari junto a su hermano Olof Dreijer (The Knife) cada vez se vuelven más interesantes. No dejemos pasar por alto este disco, otro más a la colección.

Datos claves

El proyecto Fever Ray llevado por Kari Dreijer Andersson fue doblemente engendrado, ya que fue escrito en 9 meses, tiempo que llevó también para gestar a su bebé.

"When I Grow Up" es un fantástico video dirigido por el genial Martin de Thurah.