sábado, 27 de agosto de 2011

John Maus - Love Is Real (2008)


La inquietante noción del tiempo resulta atemporal cuando escuchas a John Maus, un pop ambivalente, lleno de altibajos, con imposibles brillos y escenarios oscuros. Las reminiscencias se hacen notar: un pop ochentero sintetizado, con una voz grave que se pierde hasta el unísono, teclados a lo Devo y mucha política entremezclada entre sus letras.

La segunda producción de John Maus “Love Is Real” es todo un viaje apocalíptico por las calles de nuestra ciudad. La profunda nostalgia del hogar, recovecos del corazón humano. Se trata de un mapa de auto-descubrimiento de rechazo, y el escapismo capturado a través de 14 canciones de música pop melancólico barroco. De un estilo similar a su debut en el 2006 "Songs", el álbum es una mezcla de exploración, sintetizador de teatro con tensión nerviosa y las líneas de bajo insistente, clic constante en la caja de ritmos.

Sin lugar a duda, la placa de Maus es un esfuerzo más reflexivo. Un álbum de contrastes, de la oscuridad, la familiaridad y la luz. Momentos de intensa ansiedad discotequera de advertencia contra el pecado de la avaricia: "Too Much Money", se encuentran codo a codo con fugas de virtuoso romanticismo como "Green Bouzard". La yuxtaposición de synth-pop y la flotabilidad de los 80’s. Letras a veces hasta malhumoradas es otro buen ejemplo de esta tensión. Depresión a lo Joy Division, devoción hacia David Bowie, sueños y pesadillas que van y vienen de entre los 14 tracks.

"Love Is Real” es un disco basado en los enfrentamientos de los demonios interiores, buscando a través de la eternidad y encontrar esperanza en la oscuridad de nuetros tiempos de incertidumbre. En pocas palabras, sólo puede ser un álbum de John Maus.

Descárgatelo vía mediafire con

http://www.mediafire.com/?3ytmyr3zzwl

sábado, 6 de agosto de 2011

Boards of Canada - A Few Old Tunes (1996)


A Few Old Tunes es un álbum doble recopilatorio de estudio grabado colectivamente como viejas canciones o bocetos, pistas “a prueba” que jamás se publicaron. Siempre se ha rumoreado que estas pistas han sido elaboradas en privado, con familiares y amigos de la banda en algún momento alrededor de 1996. Las copias digitales de A Few Old Tunes se filtraron presuntamente en redes antes de su publicación oficial, a través de la web oficial y descargas gratuitas en blogs y revistas en línea.

La legitimidad de A Few Old Tunes, nunca ha sido confirmada por Boards of Canada o de cualquiera de sus sellos, y no existe controversia alguna de que el álbum podría ser un engaño o el desapego del estilo de la banda. Hay algunos elementos que pueden consolidar la legitimidad de esta grabación: Una breve muestra de la pista "5:9:78" es usado en un comercial de Nissan, dirigida por Chris Cunningham (que a menudo se asocia con la banda y con su sello la deformación). Para cualquier fanático acérrimo en BOC, el disco es, sin pensarlo más de dos o tres veces en adquirirlo, imprescindible. Contiene un sinfín de elementos, voces perdidas, synths clásicos y mucha energía bizarra esparramada.

Descarguen el disco desde: http://www.mediafire.com/?3ozyozmihtn


jueves, 4 de agosto de 2011

Boards of Canada - Music Has the Right to Children (1998)



Una vez más caemos en cuenta el sonido anti universal que pretende manejar Boards of Canada en cada producción. Music has the right to Children es la mezcla arbitraria de melodías entre el synth, hip-hop y la electrónica meramente pura, procreada a una sola concepción. Con un sinfín de referencias evidenciadas, como Autechre, Brian Eno o The Orb son los que tienen el mayor alcance al oído.

El disco se creó con la fusión de Twoism y Hi Scores, convirtiéndose en un disco tan bueno, que forma parte de manera inmediata e impecable a un género paralelo de lo ambient, se crea como un “mini-género” en sí mismo y se convierte en taquigrafía para un determinado conjunto de valores. Como es usual, BOC utiliza baterías electrónicas, samplers y una invaluable lluvia de diálogos, así como synths digitales pre programados, que te dan esa sensación del espacio atemporal; un costal de sonidos fusionados, pero estructuralmente bien armados.

El resplandecer de una tarde y la cotidianeidad se unen en “Roygbiv”, el single más destacado de toda la carrera de BOC, una pieza tibia y elegante. “Turquoise Hexagon Sun” una de las obras más antiguas y que mejor describe la esencia y las evoluciones en el sonido de BOC. Un teclado y la delicada voz de un niño(a) que proclaman I love you hacen “The Color of the Fire”, voz hipnotizadora. “Aquarius” quizá sea esta la única canción que no corresponde al álbum, sumamente atemporal, con reminiscencias futuristas y una energía mágica que se desborda en cada parlante que se escuche. “Olson” o esa conexión apaciguadora con el mar y el inicio de un nuevo día. Es, sin lugar a pestañeos, un disco lleno de amaneceres y atardeceres.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Boards of Canada - Geogaddi (2002)

Quizá sea Geogaddi, uno de los discos que más se ha comentado y especulado durante el 2002, por su irreverencia, por su implacable rompimiento en la doctrina en el indie y la electrónica que se posicionaba de manera paulatina, pero que, gracias a este disco, llego cual golpe en la cien, en donde no era muy habitual escuchar fusiones de conversaciones, bruscos beats y loops infinitos hasta el quiebre. Los amantes del eclecticismo sonoro, podrían enmarcarlo como una de las mejores e interesantes propuestas hasta ese momento logrado por el intrépido dúo escocés.

Geogaddi es, sin lugar a duda, un disco muy abierto y hasta universal por su amplia amalgama de texturas. Canciones como “Julie and Candy” que no hace más que dibujarte una lúdica experiencia infantil con sus amenos beats. “The devil is in the details” una mixtura entre un bebé llorando y –al parecer- la voz de una mujer ahogándose que te da esa sensación claustrofóbica. “Dawn chorus” el alba se desenmascara ante un brillante rayo solar que entra por la rendija, emociones a flor de piel, ejemplar acústica y un gran manejo en la edición de las voces que se entremezclan entre si. “1969” o quizá la mejor canción lograda en el disco (y probablemente en toda su carrera) te da esa idea de una invasión de robots y cyborgs, el ciberespacio como tema eje. “The beach at the redpoint” podría caerle bien como banda sonora de alguna película de terror o de seres mitológicos escondidos bajo el mar. “Gyroscope” o como ese loop infinito, puede llegar a aturdirte y enviciarte hasta el derrame cerebral. En teoría podemos decir que el disco es avalancha de emociones encontradas, lleno de ásperas sensaciones como cálidas y melancólicas experiencias convulsionadas. El arte de Boards of Canada no tiene límites.

Si se quieren bajar el disco directamente desde Mediafire, lo pueden hacer desde:

http://www.mediafire.com/?lnujljk299o

martes, 2 de agosto de 2011

Boards of Canada - The Campfire Headphase (2005)


Una vez más caigo en la respuesta en cómo la invención de la música se basa en la inmediatez de generar sensaciones, texturas y viajes intuitivos, masoquismos espectrales sonoros y, es así que, Boards of Canada encaja perfectamente, puesto que ha sido uno de los proyectos más misteriosos y que ha generado constantemente derrames entre la mal llamada minoría de su público que los considera como una banda de culto del ambient y la electrónica sampleada; logrando así una marca irremplazable en la historia dentro de los parámetros de la composición conceptual.

The Campfire Headphase ha calado hondo dentro de los oídos de los fanáticos acérrimos que los han seguido desde sus primeros eps y grabaciones inéditas a inicios de los 90’s. La gran mayoría que sigue su música, sabía que a pesar que BOC tiene una línea, digamos, “definida” dentro del género, es casi impredecible lo que venía creación tras creación. El álbum tiene altibajos, variantes. Te describe singulares escenarios vacíos, neutros, sumamente difusos hasta cierto punto. Su estilo marcado, como la fusión de samplear diálogos perdidos fusionándolos con escenarios y pequeños detalles minimalistas cotidianos, con el objetivo de generar olas que vienen y se van. El excelso poder que genera The Campfire Headphase con cada canción, con sutiles melodías, delicados drum and bass y down tempo, peculiares títulos que te dan la idea por qué esas melodías caleidoscópicas pueden representarlas. “Satellite Anthem Icarus” o la avalancha mitológica marítima con finos y somnolientas guitarras, en un espacio nulo y sin personas, genera esa mágica sensación que levitas. “Oscar See Through Red Eye” es un óleo mixto, muchas técnicas, pequeños y grandes sonidos se entremezclan. “'84 Pontiac Dream” representa esa mañana inevitable, tratando de ser esperanzadora, brillos matutinos y apaciguante hasta cierto punto, tanto así es el poder altibajo que tiene puesto que pasa a “Sherbert head” que es uno de esos interludios que más que lados B debería ser el single promocional del disco. Aturdido y de pesadilla, sólo se consigue eso. Lo Campfire es, a manera muy descriptiva, la fogata en donde todos se acercan y tratan de abrigarse y permanecer en paz. Es, la incesante necesidad de conectarse con el paralelo, aquel universo minimalista que inconscientemente añoramos pero que, sin embargo, siempre estará ahí, y nunca nos daremos cuenta.

Si los convencí de bajarse el album, lo pueden hacer directamente desde acá:

http://www.mediafire.com/?cyx1mnymedx