martes, 2 de agosto de 2011

Boards of Canada - The Campfire Headphase (2005)


Una vez más caigo en la respuesta en cómo la invención de la música se basa en la inmediatez de generar sensaciones, texturas y viajes intuitivos, masoquismos espectrales sonoros y, es así que, Boards of Canada encaja perfectamente, puesto que ha sido uno de los proyectos más misteriosos y que ha generado constantemente derrames entre la mal llamada minoría de su público que los considera como una banda de culto del ambient y la electrónica sampleada; logrando así una marca irremplazable en la historia dentro de los parámetros de la composición conceptual.

The Campfire Headphase ha calado hondo dentro de los oídos de los fanáticos acérrimos que los han seguido desde sus primeros eps y grabaciones inéditas a inicios de los 90’s. La gran mayoría que sigue su música, sabía que a pesar que BOC tiene una línea, digamos, “definida” dentro del género, es casi impredecible lo que venía creación tras creación. El álbum tiene altibajos, variantes. Te describe singulares escenarios vacíos, neutros, sumamente difusos hasta cierto punto. Su estilo marcado, como la fusión de samplear diálogos perdidos fusionándolos con escenarios y pequeños detalles minimalistas cotidianos, con el objetivo de generar olas que vienen y se van. El excelso poder que genera The Campfire Headphase con cada canción, con sutiles melodías, delicados drum and bass y down tempo, peculiares títulos que te dan la idea por qué esas melodías caleidoscópicas pueden representarlas. “Satellite Anthem Icarus” o la avalancha mitológica marítima con finos y somnolientas guitarras, en un espacio nulo y sin personas, genera esa mágica sensación que levitas. “Oscar See Through Red Eye” es un óleo mixto, muchas técnicas, pequeños y grandes sonidos se entremezclan. “'84 Pontiac Dream” representa esa mañana inevitable, tratando de ser esperanzadora, brillos matutinos y apaciguante hasta cierto punto, tanto así es el poder altibajo que tiene puesto que pasa a “Sherbert head” que es uno de esos interludios que más que lados B debería ser el single promocional del disco. Aturdido y de pesadilla, sólo se consigue eso. Lo Campfire es, a manera muy descriptiva, la fogata en donde todos se acercan y tratan de abrigarse y permanecer en paz. Es, la incesante necesidad de conectarse con el paralelo, aquel universo minimalista que inconscientemente añoramos pero que, sin embargo, siempre estará ahí, y nunca nos daremos cuenta.

Si los convencí de bajarse el album, lo pueden hacer directamente desde acá:

http://www.mediafire.com/?cyx1mnymedx