jueves, 9 de abril de 2009

Depeche Mode - Sounds of the Universe [2009]


Si es que es sin duda, una de las bandas que han durado un cuarto de siglo de manera brillante. Pocas bandas como Depeche Mode (tal vez U2 también, pero es otro terreno) han podido calar hondo con los corazones de diversos melómanos amantes por el pop, lo alternativo y la vanguardia musical. Y es que hablar de ellos y su trayectoria es tan, pero tan amplio, que con un par de líneas, jamás definiría la esencia real y variopinta que han cargado en su estandarte durante mucho tiempo. Pero para refrescar mejor el panorama de este nuevo año, es bienaventurado la espera de “Sound of the Universe”, álbum que saldrá a la venta a finales de abril de este año. David Gahan y compañía no han podido elegir mejor nombre y mejor época para lanzar un álbum tan o más esperado que los anteriores trabajos: después de la clave reinvención de sus géneros por el rock electrónico que subyace desde “Exciter” en adelante. Un álbum totalmente ambicioso, cargado de estridencia, ensamblado de manera inteligente. El disco, en su totalidad, concibe la recopilación de sonidos en un solo trabajo. Engendra y procrea una caleidoscópica fusión de géneros. Es evidente los cortejos entre el “Ultra” (1997) y “Songs of Faith and Devotion” (1993) basados en guitarras intensas e incesantes, con un susurros electrónico imprescindible que nos ilustra la cereza en la torta. Chispazos minimalistas, muy adecuados y pertinentes que envuelven a la estridencia innata de los Depeche. “Wrong” es una inimaginable pieza importante para el lanzamiento del disco. Dura, irritante, casi un latigazo cargado de poder. “In Simpathy” pista que nos esclarece esa nueva (aunque no tan nueva) aura ecléctica y fresca que los rodea. ”Peace” o la acuchillada en el alma, que forja inexorables gritos gloriosos a los cinco vientos, exclamando lo bella e inmortal que puede ser su música. Se hace orgásmica e infinita la voz de Gahan a dúo con Gore. Quizá, una de las piezas mejor logradas. “Jezebel” eterna melodía apoderada por la incomparable y seductora voz de Martin L. Gore que logra apaciguar un maremoto de canciones que no han hecho más que electrizarnos e hipnotizarnos. Gahan, como siempre, ha logrado alegrarnos el año con un renovado trabajo que nos llenará y embelesará como siempre ha logrado hacernos. Durante un tiempo más, sin lugar a duda, tenemos Depeche Mode para un buen rato más.