miércoles 28 de septiembre de 2011

Neon Indian - Era Extraña (2011)


Aunque a nadie le guste que su trabajo sea generalizado sobre una etiqueta pegada, resulta inevitable. Con los lanzamientos de este año, que alimenta al ahora muy sólido Chillwave son Toro y Moi y Washed Out, que se vislumbran no desaparecer en un corto plazo. Alan Palomo, fundador de Neon Indian, cuyo diáfano debut en el 2009 con Psychic Chasms, fue una pieza clave para etiquetar aún más al sub-genero, considerado uno de los puntos más altos del mismo. Palomo colaboró ​​con Chris Taylor de Grizzly Bear para un brillante único single llamado "Sleep Paralysist" y, a principios de este año, sacar un sólido EP con raros atisbos psych-pop de The Flaming Lips. Ambos trabajos predecían poco a poco lo nuevo que se veía venir de Neon Indian.

No debería ser una sorpresa que Era Extraña sea un registro tan bueno como su predecesor Psychic Chasms, eclipsándolo incluso que de vez en cuando. En gran medida, esta segunda entrega es una llamarada a lo que el synth-chill-pop podría catapultar como una obra de arte única. La apertura de un burbujeo en marcha de sintetizadores melancólicos, chispazos Super Nintendo a lo Crystal Castles como referente inmediato. Explosiones inminentes con "Polish Girl," una maravilla pegajosa que reúne muchas influencias en un solo track y que de seguro una de las mejores a fin de año. Podemos encontrar otros brillos como “The Blindside kiss”, “Arcade Blues” o “Future Sick” esa lluvia multicolor de ruidos pop, lo-fi con reminiscencias en Jesus and Mary Chain y una mirada rápida al pop chicloso “caleta” ochentero hecho en garajes y de manera precaria con equipos de segunda. “Suns Irrupt” o un mejunje bailable dentro de un lúgubre escenario, replanteos, reciclajes. Envases futuristas. “Fallout” quizá el lado más denso de la placa, los teclados se derriten. Contradicciones: Una sensación pesimista pero con una proyección muy futurista, que enmarca al disco de manera versátil, condensado y equilibrado, tratando de generar un balance entre lo lúdico, hipnótico y futurista. Este neo-pop-psicodélico, extremadamente desbordante en Era Extraña, a pesar de ser un tanto predecible al inicio, resulta ser un trabajo muy identificable dentro de nuestros acelerados tiempos. Esos brillos cotidianos. Es el fenómeno a la sensación del pop. Inevitable.

Link de descarga inmediata:

http://www.filesonic.pe/file/2028411121#

miércoles 7 de septiembre de 2011

Big Troubles - Worry (2010)


Big Trobule inicialmente aparece como un acto retro; abre su álbum debut, “Worry”, con "Video Rock", lanzado inminentemente como un signo proclamador de la década de 1990s, con la caída del nombre VHS y las guitarras de cuatro pistas grabadas con imposibles decibeles. Los oradores del sonido lo-fi le dan una estética que llame la atención y les empuja cerca de sus antepasados, dándole a la guitarra una intensidad y una calidez que recuerda momentos más ruidosos dentro del shoegaze y el pre-noise. El guiño más evidente viene con el tartamudeo del tambor que marca el comienzo de "Video Rock", inclinando su sombrero a los primeros segundos de Loveless. “Feudian Slips” es ese retroceso hacia Medicine o la mágica “Boomerang” una licuadora entre Jesus and Mary Chain y Spectrum que dan ese chasquido armonioso y voces que se derriten.

Al principio, es emocionante perseguir las melodías a través de todos los “ruidos”, pero esto finalmente se convierte en una persecución agotadora. La producción descarada tiende a mantener al álbum una sola dimensión sonora, y hace que el registro sea seductor en un primer momento y luego se convierte en una dulce encrucijada. Inmersos un entorno arenoso, la composición podría brillar aún más, sin embargo, esta frustración persistente no ayuda por la secuencia anticipada que se basa un impulso fuerte sólo para el registro de caer bajo su propio peso, ya que se arrastra en la segunda mitad.La portada “Worry” muestra una variedad de muebles y aparatos electrónicos en ruinas. Big Trobules cuida en emitir las vibraciones separadas, intenta en acoplar ruidos de diversa índole, espacio, momento, es ahí en donde el desorden visual se transforma en un orden sonoro sumamente efectivo.

Link de descarga directa:

http://www.mediafire.com/?ou8jremmrlps768


lunes 5 de septiembre de 2011

Ducktails - Ducktails III: Arcade Dynamics (2011)

Mejor conocido por su trabajo con Real Estate, Matthew Mondanile aka Ducktails, silenciosamente ha lanzado un lote de proyectos de dormitorio que perfectamente coexisten con el cuarteto Jersey pop, mucho más atractivo y melódico que de costumbre. Mondaline cautelosamente nos invita con un aroma penetrante y viva acidez con este trabajo titulado Ducktails III Arcade Dynamics, en donde la mayoría de las canciones suenan un tanto desalentadoras, inducidas por fármacos tranquilizantes, describen grietas en las paredes, permitiendo que algunas manchas solares acaricien los oscuros rincones de las lóbregas paredes de una habitación.

Escuchar Arcade Dynamics, es como entender proyectos en solitario como Panda Bear: Un registro individual de una banda con un solo hombre lo suficientemente fuerte como para competir; un cuerpo completamente desarrollado de trabajo. Muchos artistas, incluso a sí mismo Mondaline, lo han logrado en el pasado, simplemente siguiendo sus instintos. El disco es mucho más auto-suficiente que su homónimo anterior que fue catalogado como denso y pretencioso, este es mucho más elaborado en amplias gamas y formas.


Claro está que Ducktails intenta desarrollar un sonido con un amplio alcance, sin embargo, la fibra moral se pierde, lo que resulta una serie de ganchos agradables que afinan la etiqueta psicodélica de lo no convencional. Killin’ the Vibe y Sunset Liner dibujan una configuración familiar: su voz haciendo eco de la fluencia de la guitarra bañada por el sol, como imaginando muchachos contorneados corriendo uno tras otro, inmersos en el fulgor de la playa. Arcade Shift y Art Vandelay como joyas cálidas de sótano, se evidencia ese romanticismo abarrotado por rechazos de secundaria, intransigencias adolescentes que le dicen.

Un disco contradictorio, romántico y con muchos vacíos emocionales. Es menester desmayarse con él.


sábado 27 de agosto de 2011

John Maus - Love Is Real (2008)


La inquietante noción del tiempo resulta atemporal cuando escuchas a John Maus, un pop ambivalente, lleno de altibajos, con imposibles brillos y escenarios oscuros. Las reminiscencias se hacen notar: un pop ochentero sintetizado, con una voz grave que se pierde hasta el unísono, teclados a lo Devo y mucha política entremezclada entre sus letras.

La segunda producción de John Maus “Love Is Real” es todo un viaje apocalíptico por las calles de nuestra ciudad. La profunda nostalgia del hogar, recovecos del corazón humano. Se trata de un mapa de auto-descubrimiento de rechazo, y el escapismo capturado a través de 14 canciones de música pop melancólico barroco. De un estilo similar a su debut en el 2006 "Songs", el álbum es una mezcla de exploración, sintetizador de teatro con tensión nerviosa y las líneas de bajo insistente, clic constante en la caja de ritmos.

Sin lugar a duda, la placa de Maus es un esfuerzo más reflexivo. Un álbum de contrastes, de la oscuridad, la familiaridad y la luz. Momentos de intensa ansiedad discotequera de advertencia contra el pecado de la avaricia: "Too Much Money", se encuentran codo a codo con fugas de virtuoso romanticismo como "Green Bouzard". La yuxtaposición de synth-pop y la flotabilidad de los 80’s. Letras a veces hasta malhumoradas es otro buen ejemplo de esta tensión. Depresión a lo Joy Division, devoción hacia David Bowie, sueños y pesadillas que van y vienen de entre los 14 tracks.

"Love Is Real” es un disco basado en los enfrentamientos de los demonios interiores, buscando a través de la eternidad y encontrar esperanza en la oscuridad de nuetros tiempos de incertidumbre. En pocas palabras, sólo puede ser un álbum de John Maus.

Descárgatelo vía mediafire con

http://www.mediafire.com/?3ytmyr3zzwl

sábado 6 de agosto de 2011

Boards of Canada - A Few Old Tunes (1996)


A Few Old Tunes es un álbum doble recopilatorio de estudio grabado colectivamente como viejas canciones o bocetos, pistas “a prueba” que jamás se publicaron. Siempre se ha rumoreado que estas pistas han sido elaboradas en privado, con familiares y amigos de la banda en algún momento alrededor de 1996. Las copias digitales de A Few Old Tunes se filtraron presuntamente en redes antes de su publicación oficial, a través de la web oficial y descargas gratuitas en blogs y revistas en línea.

La legitimidad de A Few Old Tunes, nunca ha sido confirmada por Boards of Canada o de cualquiera de sus sellos, y no existe controversia alguna de que el álbum podría ser un engaño o el desapego del estilo de la banda. Hay algunos elementos que pueden consolidar la legitimidad de esta grabación: Una breve muestra de la pista "5:9:78" es usado en un comercial de Nissan, dirigida por Chris Cunningham (que a menudo se asocia con la banda y con su sello la deformación). Para cualquier fanático acérrimo en BOC, el disco es, sin pensarlo más de dos o tres veces en adquirirlo, imprescindible. Contiene un sinfín de elementos, voces perdidas, synths clásicos y mucha energía bizarra esparramada.

Descarguen el disco desde: http://www.mediafire.com/?3ozyozmihtn


jueves 4 de agosto de 2011

Boards of Canada - Music Has the Right to Children (1998)



Una vez más caemos en cuenta el sonido anti universal que pretende manejar Boards of Canada en cada producción. Music has the right to Children es la mezcla arbitraria de melodías entre el synth, hip-hop y la electrónica meramente pura, procreada a una sola concepción. Con un sinfín de referencias evidenciadas, como Autechre, Brian Eno o The Orb son los que tienen el mayor alcance al oído.

El disco se creó con la fusión de Twoism y Hi Scores, convirtiéndose en un disco tan bueno, que forma parte de manera inmediata e impecable a un género paralelo de lo ambient, se crea como un “mini-género” en sí mismo y se convierte en taquigrafía para un determinado conjunto de valores. Como es usual, BOC utiliza baterías electrónicas, samplers y una invaluable lluvia de diálogos, así como synths digitales pre programados, que te dan esa sensación del espacio atemporal; un costal de sonidos fusionados, pero estructuralmente bien armados.

El resplandecer de una tarde y la cotidianeidad se unen en “Roygbiv”, el single más destacado de toda la carrera de BOC, una pieza tibia y elegante. “Turquoise Hexagon Sun” una de las obras más antiguas y que mejor describe la esencia y las evoluciones en el sonido de BOC. Un teclado y la delicada voz de un niño(a) que proclaman I love you hacen “The Color of the Fire”, voz hipnotizadora. “Aquarius” quizá sea esta la única canción que no corresponde al álbum, sumamente atemporal, con reminiscencias futuristas y una energía mágica que se desborda en cada parlante que se escuche. “Olson” o esa conexión apaciguadora con el mar y el inicio de un nuevo día. Es, sin lugar a pestañeos, un disco lleno de amaneceres y atardeceres.

miércoles 3 de agosto de 2011

Boards of Canada - Geogaddi (2002)

Quizá sea Geogaddi, uno de los discos que más se ha comentado y especulado durante el 2002, por su irreverencia, por su implacable rompimiento en la doctrina en el indie y la electrónica que se posicionaba de manera paulatina, pero que, gracias a este disco, llego cual golpe en la cien, en donde no era muy habitual escuchar fusiones de conversaciones, bruscos beats y loops infinitos hasta el quiebre. Los amantes del eclecticismo sonoro, podrían enmarcarlo como una de las mejores e interesantes propuestas hasta ese momento logrado por el intrépido dúo escocés.

Geogaddi es, sin lugar a duda, un disco muy abierto y hasta universal por su amplia amalgama de texturas. Canciones como “Julie and Candy” que no hace más que dibujarte una lúdica experiencia infantil con sus amenos beats. “The devil is in the details” una mixtura entre un bebé llorando y –al parecer- la voz de una mujer ahogándose que te da esa sensación claustrofóbica. “Dawn chorus” el alba se desenmascara ante un brillante rayo solar que entra por la rendija, emociones a flor de piel, ejemplar acústica y un gran manejo en la edición de las voces que se entremezclan entre si. “1969” o quizá la mejor canción lograda en el disco (y probablemente en toda su carrera) te da esa idea de una invasión de robots y cyborgs, el ciberespacio como tema eje. “The beach at the redpoint” podría caerle bien como banda sonora de alguna película de terror o de seres mitológicos escondidos bajo el mar. “Gyroscope” o como ese loop infinito, puede llegar a aturdirte y enviciarte hasta el derrame cerebral. En teoría podemos decir que el disco es avalancha de emociones encontradas, lleno de ásperas sensaciones como cálidas y melancólicas experiencias convulsionadas. El arte de Boards of Canada no tiene límites.

Si se quieren bajar el disco directamente desde Mediafire, lo pueden hacer desde:

http://www.mediafire.com/?lnujljk299o